Más de 60,000 personas han sido evacuadas y alrededor de 600 estructuras, entre ellas numerosas viviendas y comercios, han sido destruidas por los incendios forestales que afectan el estado de Washington, en el noroeste de Estados Unidos. Las llamas permanecen fuera de control y continúan amenazando comunidades en el área de Spokane.
Las autoridades informaron que el complejo de incendios ha consumido miles de acres y mantiene órdenes de evacuación obligatoria, mientras cientos de bomberos trabajan para contener el avance del fuego. Hasta el momento no se han reportado muertes, aunque miles de residentes permanecen desplazados y más de 10,000 clientes continúan sin servicio eléctrico.
El gobernador de Washington declaró un estado de emergencia y solicitó asistencia federal para enfrentar la crisis. Las condiciones de sequía, las altas temperaturas y los fuertes vientos han favorecido la rápida propagación de las llamas, complicando las labores de extinción.
La emergencia forma parte de una intensa temporada de incendios en Estados Unidos, donde actualmente se registran decenas de grandes fuegos activos, especialmente en estados del oeste del país.



