San Juan, Puerto Rico — Ante el aumento sostenido en el precio de la gasolina, el representante Ramón Torres propuso al Gobierno de Puerto Rico activar nuevamente el trabajo remoto en el servicio público como medida para aliviar el impacto económico que enfrentan miles de empleados.
La propuesta surge en momentos en que el combustible ha alcanzado niveles que continúan presionando el presupuesto familiar, afectando directamente gastos de transportación, peajes, estacionamiento y alimentación fuera del hogar.
Según explicó el legislador, un empleado público que trabaje remotamente un día a la semana podría ahorrar entre $64 y $98 mensuales, lo que representaría hasta más de $1,100 al año en alivio económico directo.
Torres sostuvo que la herramienta legal para implementar la medida ya existe a través de la Ley de Trabajo a Distancia del Gobierno de Puerto Rico, aprobada desde el año 2020, por lo que no sería necesaria legislación adicional para poner en vigor programas de teletrabajo en agencias públicas.
El legislador confirmó además que envió una comunicación oficial a la Oficina de Administración y Transformación de los Recursos Humanos (OATRH), solicitando evaluar la activación inmediata de esta alternativa como respuesta al alto costo de vida y al impacto del aumento en los combustibles.
Más allá del ahorro individual, la propuesta también destaca posibles beneficios operacionales para el gobierno, incluyendo reducción en gastos administrativos, menor congestión vehicular y mejoras en calidad de vida para los empleados.
El planteamiento reabre el debate sobre el futuro del trabajo remoto en Puerto Rico, una modalidad que ganó fuerza durante la pandemia y que continúa siendo vista por diversos sectores como una alternativa viable para enfrentar retos económicos y operacionales.
La propuesta ahora queda en manos del Ejecutivo y de las agencias concernidas, mientras continúa el aumento en los costos de transportación y presión sobre el bolsillo de los trabajadores.
