SAN JUAN (CyberNews)- El presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Luis Reinalado González Delgado, informó que, aunque el embalse La Plata entró oficialmente en la fase de ajustes operacionales, al momento no se contempla implantar un plan de interrupciones programadas para los clientes que se sirven de este sistema.
“Aunque La Plata entró oficialmente hoy en la fase de ajustes operacionales, desde mayo hemos estado tomando medidas para reducir el impacto de la disminución en las lluvias y proteger el abasto disponible. Nuestro objetivo es administrar responsablemente el recurso y tomar las decisiones operacionales que correspondan de acuerdo con la condición particular de cada sistema”, expresó González Delgado en declaraciones escritas.
“En el caso de La Plata, al momento no contemplamos interrupciones programadas. Permanecemos atentos al comportamiento del embalse y continuaremos evaluando diariamente sus condiciones. Cualquier determinación que pueda impactar el servicio será comunicada con suficiente anticipación a nuestros abonados para que puedan prepararse”, añadió.
La AAA mantendrá vigilancia continua sobre el comportamiento del embalse durante los próximos días y evaluará, además, el efecto que puedan tener sobre la cuenca de La Plata las lluvias asociadas al evento atmosférico pronosticado para Puerto Rico entre domingo y lunes.
La entrada de La Plata a esta clasificación se suma a la del embalse Carraízo, que entró en ajustes operacionales el pasado 27 de julio, y al embalse Cidra, que comenzó esta clasificación el 2 de agosto.
González Delgado explicó que la clasificación de un embalse en ajustes operacionales no implica automáticamente la implantación de interrupciones programadas. Las medidas aplicables a cada sistema responden a sus condiciones particulares de almacenamiento, aportaciones, demanda y capacidad operacional.
Una vez concluya el evento atmosférico esperado para los próximos días, la AAA evaluará la precipitación registrada sobre la cuenca de La Plata, las aportaciones y escorrentías recibidas, el nivel y tendencia del embalse y el comportamiento de la demanda. Con esa información se determinarán las próximas medidas operacionales que correspondan.
