SAN JUAN — El representante Ángel “Tito” Fourquet rechazó este viernes que estuviera conduciendo en estado de embriaguez durante una intervención policial en Ponce y sostuvo que la prueba de alcohol realizada posteriormente arrojó un nivel por debajo del límite establecido por ley para un conductor adulto.
Fourquet registró .061% de alcohol en la prueba de aliento.
La Ley 22 establece en .08% el nivel a partir del cual una persona de 21 años o más que conduce un vehículo ordinario incurre en una violación basada en la concentración de alcohol registrada.
El legislador conducía un vehículo privado y no una unidad oficial del Gobierno de Puerto Rico.
Ese elemento también tiene importancia, ya que la Ley 22 establece un nivel de .02% para funcionarios o empleados públicos cuando conducen vehículos propiedad del Gobierno de Puerto Rico. Esa disposición no aplica simplemente por ocupar un cargo público.
La intervención ocurrió luego de que un agente señalara que Fourquet realizó un viraje indebido.
Durante el contacto con el legislador, los agentes consignaron que percibieron olor a alcohol y observaron sus ojos rojizos y acuosos, además de otras características en su manera de hablar.
Fourquet cooperó con el procedimiento y posteriormente se sometió a la prueba de aliento.
El resultado fue .061%.
La cifra quedó por debajo del .08% establecido por ley para una infracción basada en el nivel de alcohol de un conductor adulto.
Fourquet reaccionó públicamente al incidente y sostuvo que la información que ha circulado sobre un supuesto arresto por conducir en estado de embriaguez no representa, desde su perspectiva, lo ocurrido.
El representante indicó que la intervención surgió por un viraje en un lugar que, según su versión, no estaba debidamente rotulado.
Añadió que cooperó en todo momento con los agentes y aceptó continuar el procedimiento en el cuartel.
Una vez allí se le administró la prueba de alcohol.
La lectura fue de .061%.
Fourquet añadió otro elemento relevante a su versión: aseguró que, concluido el procedimiento, se retiró esa misma noche conduciendo personalmente su vehículo.
La afirmación proviene directamente del legislador y se suma al resultado obtenido en la prueba de aliento.
La Policía mantiene como parte de su versión las observaciones realizadas durante la intervención. La ley permite que esas apreciaciones sean consideradas junto con otros elementos para determinar si una persona conducía bajo los efectos, aun cuando la prueba de alcohol esté por debajo de .08%.
Sin embargo, el cuadro completo incluye también los elementos que favorecen al representante: la prueba no alcanzó .08%, conducía un vehículo privado y sostiene que las propias autoridades le permitieron retirarse conduciendo al finalizar el procedimiento.
La intervención quedó además registrada mediante la cámara corporal del agente, material que podría ofrecer un registro directo de la condición y comportamiento de Fourquet durante el proceso.
Por el momento, el dato objetivo es que Fourquet registró .061%, por debajo del .08% establecido por ley para una infracción basada en la concentración de alcohol de un conductor adulto.
El legislador insiste en que cooperó con las autoridades y que el resultado de la prueba respalda su versión de los hechos.
