Un movimiento juvenil que convirtió un insulto en su identidad política está desafiando al Gobierno de India. Conocido como las “Cucarachas”, el grupo pasó de la sátira en las redes sociales a las manifestaciones multitudinarias, consiguió la renuncia del ministro de Educación y ahora exige la salida del principal funcionario electoral del país.
La movilización representa un nuevo frente de presión para el primer ministro, Narendra Modi, cuyo Gobierno enfrenta cuestionamientos sobre las oportunidades para los jóvenes, las irregularidades en exámenes oficiales y una controvertida revisión de los registros electorales.
La confrontación tuvo otro capítulo este sábado, cuando un magistrado ordenó la liberación de Abhijeet Dipke, fundador del Cockroach Janta Party (CJP), después de que fuera detenido el viernes antes de una protesta en Nueva Delhi. Su excarcelación quedó sujeta a condiciones para mantener la paz pública. La dirigente estudiantil Neha Bora, detenida durante la misma jornada, también fue liberada.
Las movilizaciones más recientes cuestionan una revisión de los registros electorales que ha eliminado más de 130 millones de nombres. Los organizadores y partidos de oposición denuncian que el procedimiento puede privar del voto a ciudadanos y favorecer al Bharatiya Janata Party (BJP), la organización política de Modi. Por ello reclaman la renuncia del jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar.
La Comisión Electoral rechaza las acusaciones de parcialidad y sostiene que quienes hayan sido excluidos erróneamente pueden solicitar su reinscripción. El partido gobernante, por su parte, acusa a sus adversarios de intentar desacreditar el proceso electoral.
La protesta del viernes dejó más de cien detenidos en la capital. La policía sostuvo que la convocatoria no contaba con autorización y abrió investigaciones por presuntas violaciones de las restricciones vigentes y obstrucción de funcionarios. Los organizadores y dirigentes opositores denunciaron que las detenciones buscan impedir las manifestaciones.
El origen de las “Cucarachas” se remonta a mayo, cuando unas expresiones del presidente del Tribunal Supremo, Surya Kant, provocaron indignación entre jóvenes desempleados y activistas. Sus comentarios, que incluían comparaciones con cucarachas y parásitos, fueron adoptados por los manifestantes como símbolo de resistencia. El magistrado sostuvo posteriormente que sus palabras habían sido tergiversadas y que se refería a personas con credenciales académicas fraudulentas.
Dipke convirtió aquella controversia en una plataforma digital que utilizó memes, humor y críticas al sistema político para atraer millones de seguidores. El descontento encontró una causa concreta en las denuncias de filtraciones, errores y cancelaciones de exámenes oficiales, incluidos los de acceso a estudios de Medicina.
Para los estudiantes, las irregularidades comprometían años de preparación y sus posibilidades de obtener una educación universitaria. Las primeras concentraciones dieron paso a semanas de protestas que ampliaron sus reclamos hacia el desempleo, la falta de oportunidades y la rendición de cuentas.
La presión culminó en julio con la renuncia del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan. El movimiento anunció entonces el retiro de las movilizaciones al asegurar que el Gobierno había aceptado sus demandas, una victoria que fortaleció su capacidad de convocatoria.
La nueva disputa electoral ha devuelto a las “Cucarachas” a las calles y ha sumado respaldo de organizaciones estudiantiles y partidos opositores. Aunque las protestas no han provocado la caída del Gobierno, han colocado en el centro del debate la participación de los jóvenes, la confianza en las instituciones y las garantías del derecho al voto.


