Puerto Rico cuenta con menos médicos de los necesarios en 16 de las 25 especialidades evaluadas por una investigación que documenta una marcada desigualdad en la distribución de estos profesionales, con una mayor concentración en la región metropolitana y menor disponibilidad en comunidades rurales y suburbanas.
El estudio, publicado en septiembre de 2026 en el Puerto Rico Health Sciences Journal, encontró que el 64 % de las especialidades examinadas presenta una oferta insuficiente frente a la demanda estimada. Los resultados reflejan que el reto del país incluye tanto la cantidad de especialistas como su ubicación geográfica.
La investigación fue realizada por Darya S. Sulkouskaya, Sara Belligoni y Fernando Rivera, vinculados a la Universidad de Central Florida y al sistema universitario de la Ciudad de Nueva York. El equipo utilizó datos de disponibilidad médica provistos mediante una colaboración con CredeMtia y calculó la demanda a partir de referencias de la literatura para cada especialidad.
Según el resumen de los hallazgos divulgado por CredeMtia, el 80.77 % de los municipios tiene como máximo cinco de las 25 especialidades adecuadamente cubiertas. Esto significa que, en la mayoría de los pueblos, pocas de las disciplinas evaluadas alcanzan la cantidad de médicos que el análisis estima necesaria.
El contraste con la región metropolitana es considerable. Allí, el 92 % de las especialidades estudiadas alcanza una cobertura adecuada según los criterios utilizados, mientras otras regiones enfrentan mayores insuficiencias.
Cirugía general presenta el mayor déficit estimado entre las especialidades destacadas en el resumen, con una necesidad de 251 médicos adicionales en Puerto Rico para cubrir la demanda proyectada. Le siguen cirugía ortopédica, con 114, y medicina de emergencia, con 109.
El análisis también identifica necesidades de 95 especialistas adicionales en patología, 54 en radiología, 53 en oncología, 52 en otorrinolaringología y 51 en neurología. Las cantidades representan brechas estimadas entre oferta y demanda, no un conteo de plazas vacantes anunciadas por instituciones médicas.
La concentración de especialistas en el área metropolitana deja a buena parte del territorio con una disponibilidad local limitada. El estudio sitúa esa desigualdad en el contexto de las oleadas de emigración médica que han afectado a Puerto Rico durante las últimas décadas, particularmente a las comunidades rurales y suburbanas.
Los investigadores señalan que los resultados pueden utilizarse para orientar la formación y ubicación de médicos en las zonas con mayores necesidades, así como para apoyar reformas que mejoren el acceso a servicios especializados.



