El senador viajó con su familia por Argentina y Ecuador. En Brasil, parlamentarios solicitaron su prisión preventiva, mientras el gobierno de Trump confirmó que concedería visas a la familia.
El senador brasileño Flávio Bolsonaro llegó este miércoles, 28 de octubre, a Miami acompañado de su esposa y sus dos hijas, después de incumplir una orden del Supremo Tribunal Federal que le exigía entregar sus pasaportes y le prohibía abandonar Brasil.
Su llegada ocurre tres días después de perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva y en medio de dos investigaciones sobre presuntas irregularidades financieras.
Según registros migratorios argentinos citados por la prensa, Bolsonaro cruzó la frontera terrestre la noche del martes por el puente internacional Tancredo Neves utilizando un pasaporte italiano. Desde Puerto Iguazú, la familia abordó un avión privado que hizo escala en Guayaquil, Ecuador, antes de aterrizar en el aeropuerto ejecutivo Miami-Opa Locka.
El lunes, el senador había asegurado públicamente que permanecería en Brasil, entregaría sus documentos de viaje y trabajaría en la organización de la oposición al gobierno de Lula.
La orden judicial fue emitida por el juez Alexandre de Moraes en el marco de una investigación sobre presunto lavado de dinero que involucra a Bolsonaro y al abogado Willer Tomaz. Las autoridades examinan posibles vínculos financieros relacionados con empresas y negocios de apuestas. Ambos niegan irregularidades.
En un expediente separado, la Policía Federal investiga el financiamiento de Dark Horse, una película sobre el expresidente Jair Bolsonaro, padre del senador.
De acuerdo con documentos policiales reseñados por la prensa brasileña, Flávio negoció con el exbanquero Daniel Vorcaro aportaciones de al menos 24 millones de dólares para la producción. Los reportes señalan desembolsos efectivos de aproximadamente 12.3 millones de dólares.
Los investigadores buscan esclarecer el origen, recorrido y destino final de esos recursos, incluidas transferencias a un fondo en Estados Unidos. Bolsonaro sostiene que el dinero fue destinado íntegramente a la película. No se ha establecido como hecho probado que esos fondos fueran utilizados para beneficio personal de la familia o para adquirir propiedades en Texas.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su respaldo a la entrada del senador y describió a sus familiares como “personas decentes”. Un funcionario del Departamento de Estado confirmó a Folha de S.Paulo que Washington concedería visas a Bolsonaro y su familia. No se ha confirmado la concesión de asilo político.
En Brasil, parlamentarios del Partido de los Trabajadores solicitaron al Supremo la prisión preventiva del senador y, de aprobarse, su inclusión en una alerta roja de Interpol. Al cierre de esta nota, las fuentes consultadas no confirmaban la aprobación de esas medidas.
El Supremo también desmintió este miércoles versiones sobre supuestos allanamientos en propiedades vinculadas a Bolsonaro y aseguró que no había ordenado esas diligencias.
Según anunció Paulo Figueiredo, aliado de la familia, el senador ofrecerá una conferencia de prensa en Miami el jueves, 29 de octubre, en la que podría explicar su salida de Brasil y sus planes en Estados Unidos.



